El fluctuante mercado de commodities, cerealero, oleaginoso, y lácteo, pone en el paño del juego de mercado, a un viejo actor. El marketing agropecuario. La estandarización de precios internacionales,
deja sin competitividad, a los pequeños y medianos productores de varios sectores del agro internacional, obligándolos a tomar medidas de fondo que reestablezcan sus márgenes de utilidad, o lo que es mejor, ampliándolos. La primera actividad, sub relacionada con estos sectores viene aportando grandes desempeños económicos desde la década del 80′, y es la actividad turística con sus distintas gamas de servicios la que mejor logró adaptarse a las distintas disciplinas. Por Gabriel Bosso desde Argentina. El turismo del vino, el agroturismo, los tambo escuela, entre otros ejemplos hicieron que aquellos que corrían riesgo de extinción resurgieran con fuerza para posicionarse en un segmento que parece ser la nueva clave del marketing agropecuario. La venta directa.
Esta modalidad que si bien cobra más fuerza día a día, aún esta en etapa de estudio, parece ser el modelo más atractivo para consumidores, y productores. Pasar un día, de campo, recibir algún tratamiento relajante, almorzar una comida con extensa elaboración, para luego llevarse una importante cantidad de productos, parece ser una combinación muy exitosa.
Es obvio que en las pequeñas escalas, vender cierto volumen anual, de producto parece ser un desafío normal dentro de ciertos parámetros. ¿Pero que pasaría si una empresa que produce 20 millones de litros de aceite, decidiera realizar venta directa?. El sistema debería colapsar en atención, personal, administración, y esto podría complicar el recurso económico original.
Sin embargo, hay modificaciones estructurales en el marketing agropecuario que permiten generar dos acciones concretas sobre los consumidores. En primer lugar generar acciones de fidelidad de marca, esto implica que si bien notendrán una terapia en un silo de maíz, o en un feed lot de agnus, la correcta atención directo al consumidor genera fidelidad de marca y un marcado consumo en aumento del ese producto. En segundo lugar, aceptar el desafió de un recurso paralelo.
No conformes con esto, algunas grandes marcas, irán en el 2008, por un modelo a escala de servicios turísticos adaptados a estos niveles reproducción, incorporando varias de la s facetas del marketing agropecuario a algunas de las etapas de producción, con una ventaja comparativa obvia que es el respaldo mediático de sus marcas con trayectoria de mercado. Una vez más, una readaptación de la misma modalidad según la demanda actual del mercado.
De 85 empresas que consultaron en el 2006 por proyectos de esta índole solo 4 concretaron los mismos en el 2007 y están en etapa de apertura. Para el 2008 son unas 120 empresas las que están realizando consultas, y ya hay 16 en proceso de implementación.
Una clara señal, de que el consumidor es regente de los servicios que rodean al producto. Servicios, que en muchos casos terminan siendo la mejor creación de la empresa.
Por Gabriel Bosso desde Argentina.
