Ahora quiero recomendarles a todos mis amigos el libro Lautaro Joven Libertador de Arauco del escritor chileno Fernando Alegría. Encontramos en esta obra, ciertas características muy relevantes, entre ellas…..
La belleza en su escritura, la cantidad de detalles, la psicología del joven mapuche, los mitos, las creencias del aborigen, además de los diálogos en lengua mapudungún – que son luego traducidos al castellano – , las cuales permiten catalogarla como una obra merecedora de ser leída por todo público, y en especial por aquéllos quienes sienten un gran interés por la historia de Chile.
Sin duda, Lautaro fue un representante del pueblo araucano, su forma de organizar la guerra fue innovadora y efectiva. Les enseñó a elegir el terreno conveniente para la guerra, cortar caminos, ocultar los hombres en emboscadas, tomarse piezas de artillería, entre otras estrategias.
Uno de los puntos interesantes del cuento, es la magia muy presente en la época, no nos olvidemos de las leyendas americanas del Dorado, las Amazonas, la Llorona, entre otras muy presentes en el siglo XVI, con la cual intentaban encontrar una explicación lógica a lo que estaban viviendo.
Por ejemplo, cuando Lautaro intenta atacar la ciudad de La Imperial su ejército se detiene al percatarse que se desataría una tempestad, lo que era indicio de mal augurio, debido a que el aborigen en general estaba muy unido a la naturaleza, la respetaba mucho porque era poderosa y podía destruir al hombre si lo deseaba. Por eso los animales pensaban y hablaban comunicándose con los vivos. En tanto los españoles explicaron que los indígenas se retiraron porque la virgen María había bajado con un venerable anciano para convencerlos. De esta forma, El europeo también traía esa fantasía, pero más bien provenientes de la religión católica, ya que los santos también interferían en la vida de los hombres haciendo milagros en la enfermedad, la guerra, el amor, y en todos los ámbitos de la vida.
Un pueblo guerrero que luchó 300 años contra el español que se aprecia en un líder inteligente como Lautaro, un hombre que pudo guiarlos en la guerra y saber que el europeo no era un Dios, sino muy humano y podía ser derrotado si conocía cuáles eran las debilidades al momento de la guerra.
Por
Roberto Jury.
Profesor de enseñanza media
Periodista
Licenciado en historia
